RECORRIENDO SENDEROS ONDULANTES
Preocupada porque dice Cipriano, muy molesto, que Jackson Pollock no es artista y que nos engaña con su pintura, me puse a investigar algo sobre su obra.
En el volumen del siglo xx de la colección “Introducción a la Historia del Arte” de la Universidad de Cambridge dice: Jackson Pollock, nació en Wyoming en 1912. Estudió en Los Ángeles y Nueva York. Pintó en estilo cubista y surrealista sucesivamente, antes de manifestarse como un expresionista abstracto. Es quizás el exponente más conocido de la técnica de la action-painting (pintura en acción), la cual ideó. Hacia 1947, Pollock pintaba cuadros grandes con una composición continua, su expresión es violenta y muestra una gran energía psíquica y nerviosa transformada en gesto, creando redes de “hilos” de pintura que aplicaba directamente del tubo (dripping) y al final cortaba donde mejor le parecía, delimitando así el lienzo definitivo. Quedaba todavía un cierto tema reconocible, pero el interés se centraba en que la obra era una pintura y esto produjo una exageración de todos los signos pictóricos, como si la mayor de las veces, sus lienzos comunicaran únicamente unas notas sobre la actividad del pintor y su propia existencia bastara. Se ha dicho que el único contenido de su obra, a falta de cualquier otra certeza, es la afirmación de que la acción del pintor es real.
En el tomo XII de la colección “Historia de Arte” de Salvat Editores, pude ver además de otras, la reproducción de la pintura titulada “Senderos Ondulados”, mi cerebro la recorrió y se quedó en blanco. Después de una hora me preguntó, ¿qué es esto?
Chorros de pintura y más chorros, aventados, lanzados, escurridos, manchados, salpicados; en otras: arena, polvo, vidrio, incluso clavos y telas metálicas puestos sin miedo y sin aparente sentido ¿o acaso lo tienen?
Sería equivalente a chorrear palabras en un papel en blanco. ¿Qué sentido tendría para él? ¿Cuál para nosotros? ¿Sería necesario que lo tuviera? Tal vez es un universo que no necesita explicación.
Dicen sus detractores que Pollock es el producto de una sociedad norteamericana que se vive carente de exponentes de arte pictórico en su momento y lo precisa para competir con la sociedad europea, la cual no ha visto en Pollock más que un simple inventor de un método en el que se concede prioridad al gesto físico. Se forja así el artista que, tal vez, no buscaba ser, siempre torturado y en constante tensión frenética en su lucha cuerpo a cuerpo con la tela, el material y el color, situación que algunos suponen lo sobrepasa hasta llevarlo a escapar de una incapacidad de proponer nuevas formas o no-formas de pintura
Pollock murió en un accidente de automóvil en 1956, a la edad de cuarenta y cuatro años. Su muerte prematura y el recuerdo de una vida vivida con la máxima intensidad han hecho de él un mito, que deja una obra limitada tanto en cantidad como en calidad, ya que a partir de 1951 la producción de Pollock se hace desigual y partir de 1953 hay un descenso de vitalidad y un retorno a actividades y técnicas convencionales, dejando la interrogante de la dirección que hubiese tomado su obra de no haber sido brutalmente interrumpida en un momento crítico.
Cipriano, si te sientes molesto y engañado, no lo culpes. Jackson Pollock simplemente pintó. Por mi parte prefiero recorrer otros senderos.